Islandia

5 de Mayo

 

Cuando se acerca el momento de aterrizar en la isla del hielo y fuego, una mezcla de sentimientos; emoción, nervios y agradecimiento vienen a mi. Durante toda mi vida he soñado con ver esta tierra y hoy el sol brilla dejando que la disfrute en todo su esplendor.

Después de aterrizar, Janine (Alemania) me está esperando para recoger nuestro minúsculo coche,    ¿ cabremos ahí 4 chicas y equipaje? menos mal que hace frío porque estaremos bien juntitas...

Nos dirigimos a buscar a la siguiente tripulante, Elena (Lituania), que al recogerla dice ' ioh chicas parece que las conozco de toda la vida'. Este viaje pinta bien.

Lera (Rusia) no se unirá a nosotras hasta mañana, así que nos ponemos rumbo a Reykjanes península para ya empezar a introducirnos en esta magnífica naturaleza.

La primera parada es el Puente America - Europe que acerca las dos partes de tierra creadas por la separación de las placas o rift (cada año, se separan alrededor de dos centímetros).

La segunda parada merece detenerse más tiempo para descubrir la zona Geo Thermal Hot Spring de Gunnuhver que te dará el primer contacto con ese olor tan peculiar a huevo podrido. Luego , caminando, llegarás a la costa, donde el mar y el viento chocan contra la lava.

La Blue Lagoon es muy famosa y nos acercamos a ella para disfrutar de sus alrededores, en realidad desde la carretera ya puedes disfrutar de un río de agua turquesa entre la lava, pero decidimos no entrar a bañarnos, pues el precio es desorbitado y en nuestro viaje espera otro baño más 'salvaje'.

Ya la tarde va cayendo  y vamos dirección a Hveragerði para pasar la noche en un alojamiento que hemos conseguido por medio de couchsurfing.

6 de Mayo

Hoy Lera se une a nosotras! Y hoy el día va de cascadas.

Después de desayunar y hacer una compra, Urridafoss es la primera catarata que visitamos que aunque no cuenta con una caída grande, su caudal es masivo.

Ahora vamos a ver una de las cascadas más famosas de la isla, Seljalandsfoss, que soprende, no solo por su caída (60m), sino porque puedes caminar tras ella.

Te aconsejo caminar un poco a la izquierda de la cascada y encontrarás otra de menores dimensiones pero que merece la pena descubrir, Gljufrafoss, tendrás que mojarte para verla!

Tras visitar dichas cascadas, quedarás completamente mojado así que no olvides ir bien preparado.

La siguiente cascada es Kvernufoss, que si tienes la misma suerte que nosotras, podrás disfrutar en soledad dado que no es tan turística, pero recomiendo encarecidamente visitar, el lugar en el que se encuentra la cascada es un remanso de paz y también puedes caminar por detrás de ella.

La cuarta, y más famosa de las cascadas es Skógafoss que con sus 60 m de alto y 25 de ancho te dejará impresionado, aunque personalmente he disfrutado más de Kvernufoos por la soledad del lugar, el contacto real con la naturaleza.

 

Terminamos la tarde con un paseo por Reynisfjara Beach la famosa playa de arena negra  

volcánica y los Reynisdrangur. Estas rocas monolíticas, de hasta 66 metros de altura, fueron originadas por la erosión del fuerte oleaje del mar. Junto con el acantilado y la arena negra conforman un paisaje realmente insólito protagonista de miles de fotografías.

A pesar de que el origen de estas formacones tiene una explicación científica, los islandeses recurren a la mitología escandinava para explicar el origen de los Reynisdrangur. Si tienes oportunidad, pide que te cuenten la historia de los trolls que se convirtieron en piedra tras ver la luz del día.