Dublín

La Capital de la República es estimulante, rica culturalmente y para no decepcionar a los amantes de la cerveza, una de las ciudades en las que más se practica el deporte de 'salir de bares y beber cerveza hasta explotar'. No puedes venir a esta ciudad y no irte de bar en bar escuchando su música en directo y pidiendo una pinta de Guinness, o dos.

Por cierto, los irlandeses disfrutan de una fiesta temprana que termina a las dos de la mañana así que date prisa si no quires llegar a los bares y encontrarlos a todos borrachos.

El centro de la ciudad es relativamente pequeño y puedes recorrerlo en poco tiempo. 

Abril 2019

Mi primera mañana en Dublín es una grata sorpresa, pues el sol me acompaña, cosa que como sabrás no es muy común.

Paso bajo el Arco de Fusilier y entro en el frondoso parque urbano de St Stephen´s green para disfrutar de mi café y de este maravilloso pulmón verde en medio de la ciudad.

Tras disfrutar de esta pequeña escapada me dispongo a vagar por las calles.

La animada vida del centro gira alrededor de la peatonal Grafton St y el cercano laberinto de calles. Aquí se concentra la mayor actividad.

No dejes de visitar la estatua de Molly Malone, protagonista del himno no oficial de Dublín, que podrás escuchar en cualquier bar de la zona.

Cuenta la historia de una mujer que vendía al grito de ¡mejillones y berberechos vivos! por las calles de dublín y que era famosa por sus majestuosos pechos.

Toca los pechos de la estatua para tener buena suerte!

Aunque no soy una gran fan de los centros comerciales merece visitar el Stephen`s green, su interior de cristaleras y gran reloj que te recordará que es hora de comer!

Hay muchísimas opciones gastronómicas en la city, aunque no precisamente baratas. Para los amantes del cordero, uno de los platos tipicos es el Irish stew.

Por la tarde toca un poco de historia. A pesar de la fama de la Catedral de San Patrick yo he disfrutado más de la Christ Church.

Un buen recorrido a seguir tras las catedrales es a través del Ayuntamiento y el Castillo de Dublín, del cual tendrás unas bonitas vistas desde el parque Dubh Linn.

Como era de esperar la noche la terminamos en el Temple bar escuchando música en directo y bebiendo Guinness.

Aclarar que el Temple bar no es sólo un bar, sino un barrio de calles adoquinadas cerca del río lleno de pubs para disfrutar de la música y el alcohol. 

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Tras disfrutar de un road trip durante 4 días estamos de vuelta en Dublín.

Estos días para mí son de descanso, paseos, y un poco de trabajo que no viene mal, así que en esta parte te recomendaré sitios que visitar o hacer en Dublín en lugar de decribirte mis días.

1. Visita el barrio costero de Dún Laoghaire, al sur de Dublín, popular para pasear, para disfrutar de su mercado los domingos y para ir al Fourty foot, un pub de dos plantas que se llena de jóvenes y no tan jóvenes para disfrutar de las pintas por menos de 4€, tan difíciles de encontrar en la city.

2. Volviendo a la ciudad, no puedes dejar de visitar la bilioteca del Trinity College, que te dejará con la boca abierta y los ojos como platos observando sus antiguos libros, la arquitectura interior y la historia que la envuelve.

3. Algo que te recomiendo encarecidamente es caminar sin rumbo por las calles y admirar las puertas, si has leído bien, las puertas. Cada puerta es única y colorida.

Cuenta la leyenda que un día un hombre volvía a casa borracho y se encontró a su mujer con otro hombre en la cama y los mató a los dos, al día siguiente cuando despertó se dió cuenta que no era su casa sino la de su vecino! 

Ese día decidió pintar la puerta de su casa para no confundirse teniendo en cuenta que todas eran iguales.

A partir de ese día las puertas de las viviendas son únicas y coloridas.

4. Si eres un/a romanticón/a como yo hay una callejuela bien escondida pero cercana al temple bar, conocida como la 'love lane'.

Búscala en la Essex Street y lee todos sus mensajes.

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5. Visita el 'café en Seine', que de cafetería tiene poco y te invita más a tomar una copa pero que merece la pena al menos entrar a verlo. Cuenta con diferentes estancias,todas ellas preciosas pero mi preferida la 'exterior' que realmente es interior pero simula estar en una calle peatonal parisina.

Ideal para un día típico de lluvia en Dublín.

6.'THE CHURCH' era un iglesia del siglo XVII que se transformó en un café, bar y restaurante. Mantiene la arquitectura de una iglesia y mola mucho!

Dato curioso sobre este lugar, Arthur Guinness, sí, el creador de la cerveza Guinness, se casó en esta iglesia en1761.

7. Si tienes más tiempo y quieres escaparte un poco de la city, una buena opción a la que puedes llegar en tren es Dalkey, al sur de Dublín.

Es un barrio costero que sirve como residencia de famosos, con este dato te harás una idea del lugar, lleno de mansiones, jardines y preciosas vistas al mar.

No dejes de ir a tomarte una pinta al Finnegan's bar, donde tal vez te encuentres a Bono de U2...

Y por último, y no menos importante, Disfruta de la ciudad y de su vida!

Cada tarde después del trabajo los bares se llenan de gente, únete!